Desde hace algo más de un año, las verificaciones sobre la situación de vulnerabilidad en los alquileres, se está convirtiendo en un servicio cada vez más solicitado por nuestros clientes.
Existen casos de impago de alquiler. Hay veces que el problema se soluciona de forma amistosa y el inquilino poco a poco se pone al día con las deudas. Pero el problema viene cuando, tras varios intentos amistosos, la situación no se soluciona. Cuando no hay una solución posible, muchos propietarios recurren al desahucio. Sin embargo, este proceso de desahucio se puede frenar si el inquilino dice encontrarse en una situación de vulnerabilidad económica.
¿Qué es la vulnerabilidad económica?
La vulnerabilidad económica hace referencia a aquellas personas o familias que, debido a crisis personales o financieras (como desempleo, enfermedades graves, deudas excesivas, etc.), no pueden cubrir sus necesidades básicas, incluyendo el alquiler.
En estos casos, el inquilino puede solicitar la suspensión del desahucio alegando que no puede encontrar una alternativa habitacional para él y sus dependientes.
Aunque la ley establece ciertos criterios, como la pérdida de empleo o la reducción de ingresos en más del 40%, la vulnerabilidad económica se evalúa según diversas circunstancias personales. Sin embargo, este sistema tampoco está exento de abusos.
Casos de fraude en la vulnerabilidad económica.
En nuestra agencia hemos realizado numerosas investigaciones para verificar situaciones de vulnerabilidad económica. En muchos casos, hemos demostrado que algunos inquilinos que alegaban estar en esta situación, en realidad estaban percibiendo ingresos no declarados o llevaban un estilo de vida completamente incompatible con su declaración de vulnerabilidad.
En varios de nuestros informes, se han documentado situaciones donde inquilinos, amparándose en la vulnerabilidad, viven en urbanizaciones de lujo a coste cero, mientras disfrutan de un estilo de vida bastante alejada de la situación en la que decían encontrarse.
Por ejemplo, un caso que realizamos hace algo más de un año fue el de un matrimonio que alegó vulnerabilidad económica. El marido afirmaba encontrarse sin empleo desde hacía más de dos años. El matrimonio solicitaba la suspensión del desahucio manifestando encontrarse en una situación de vulnerabilidad. Sin embargo, tras varios días de investigación, confirmamos que él trabajaba como chef a tiempo completo en un restaurante. Además, su esposa llevaba un estilo de vida lujoso, practicando golf casi a diario y participando en juegos de azar con sus amistades.
Otro caso reciente fue el de una mujer que alegaba vulnerabilidad económica, afirmando estar divorciada y a cargo de dos hijos. Nuestra investigación descubrió que, además de recibir ingresos no declarados por la venta de repostería creativa, actividad que realizaba desde su propio domicilio, la mujer también trabajaba en un obrador de pastelería. La investigación se prolongó durante varios días de forma que quedó documentado con vídeo y fotografía ambas actividades no declaradas, además de un análisis exhaustivo de las redes sociales donde la mujer publicitaba sus trabajos.
Uno de los últimos casos fue el de una mujer con impago del alquiler por más de dos años. La mujer decía encontrarse en situación de vulnerabilidad económica, pero durante nuestra investigación descubrimos que percibía ingresos económicos cuidando personas mayores, una actividad que no declaraba oficialmente. Además, durante la investigación se demostró el tiempo que la mujer llevaba realizando este tipo de servicios. También se pudo constatar cómo llevaba un estilo de vida elevado, comprando en tiendas de productos gourmet, artículos de lujo y saliendo a comer fuera casi a diario.
¿Por qué es fundamental este tipo de investigación?
Es realmente injusto encontrarse con estas situaciones fraudulentas, ya que la vulnerabilidad económica está diseñada para proteger a quienes realmente lo necesitan, aquellos que, debido a diversas circunstancias, no pueden afrontar sus obligaciones. Sin embargo, al igual que sucede en otras situaciones, como las bajas laborales, algunos inquilinos intentan aprovecharse de este beneficio para eludir sus responsabilidades.
Por ello, es necesario que los propietarios verifiquen si realmente se encuentra en una situación de vulnerabilidad justificada o si, por el contrario, se trata de un intento de fraude. Si tienes sospechas de que la vulnerabilidad de tu inquilino no es real, en nuestra agencia podemos ayudarte a investigar la situación y proporcionarte pruebas que te ayuden a proteger tus derechos.
Si tienes dudas sobre la situación de vulnerabilidad de tu inquilino, te ofrecemos informes detallados que pueden ser clave para demostrar que una situación de vulnerabilidad económica está siendo utilizada de forma fraudulenta. Si sospechas que tu inquilino está ocultando su verdadera situación económica, podemos ayudarte a obtener las pruebas necesarias para proteger tus derechos como arrendador.
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