En nuestra agencia, es frecuente que muchas empresas acudan a nosotros para obtener pruebas que sean contundentes ante una situación complicada con alguno de sus empleados.
Hoy hemos leído una noticia en un diario jurídico, sobre la anulación de un despido por parte del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), que nos recuerda lo importante que es realizar una planificación en las investigaciones laborales. En esta noticia se cuenta el caso de una empresa que contrató un detective privado para vigilar a un representante sindical, pero el informe no fue suficiente para justificar el despido. Entonces, ¿qué salió mal y cómo podemos evitarlo en un futuro?
El error: falta de precisión y una investigación desproporcionada.
Según cuenta el artículo, la clave del problema fue la falta de precisión en la investigación. La empresa sospechaba que su trabajador, un representante sindical, usaba sus horas de crédito sindical para trabajar en otra empresa. Hasta ahí, todo parecía razonable. Pero el detective no recibió información exacta sobre los días en que el empleado utilizaba su crédito sindical, estaba de vacaciones o tenía permisos por asuntos propios. El resultado: 12 días de seguimiento que no lograron demostrar lo que la empresa pretendía.
Además, el tribunal consideró que el seguimiento fue desproporcionado. Aunque no se invadió la intimidad del trabajador (se hizo fuera de lugares privados), la vigilancia se realizó durante periodos en los que el empleado no estaba bajo la disciplina laboral, como vacaciones o permisos. En resumen, el detective hizo su trabajo, pero la empresa no había proporcionado la información necesaria para que la investigación fuese eficaz.
La planificación: fundamental en una investigación laboral.
Este caso nos deja una lección clara: contratar un detective no es suficiente si la investigación no está bien planificada desde el principio. En cualquier proceso de investigación, sobre todo en temas laborales tan delicados, es fundamental contar con detalles precisos sobre los momentos en los que se sospecha que el empleado está cometiendo una irregularidad.
Es como salir a pescar con una red rota: puedes lanzar la red todas las veces que quieras, pero si no está bien armada, no vas a pescar nada. De igual manera, una vigilancia desorganizada o excesiva no solo puede ser inútil, sino que además puede jugar en contra de la empresa si el caso llega a los tribunales, como sucedió aquí.
Libertad sindical: un derecho fundamental que no se puede obviar.
Otra razón de peso por la cual el despido fue anulado fue el derecho de libertad sindical. El trabajador investigado era representante del Comité de Empresa, y este hecho introduce una protección adicional. El tribunal fue claro: la afiliación sindical no puede ser motivo para que un empleado sea tratado de forma discriminatoria o persecutoria.
El tribunal determinó que no había pruebas suficientes para demostrar que el uso del crédito sindical había sido abusivo o en beneficio propio. Así que, cuando se trata de representantes sindicales, hay que andar con pies de plomo y asegurarse de que cualquier investigación tenga una base sólida para no dar lugar a interpretaciones de discriminación.
¿Qué podemos aprender de este caso?
Este fallo del TSJCV nos recuerda a las empresas que no basta con tener una sospecha y contratar a un detective. Si queremos que las pruebas obtenidas sean válidas en un procedimiento judicial, es esencial seguir ciertas pautas.
- Precisión: La investigación debe enfocarse en momentos específicos y relevantes. Es fundamental que el detective cuente con toda la información necesaria, incluyendo cuándo el trabajador hará uso de sus horas sindicales, limitando así la vigilancia a esos momentos.
- Proporcionalidad: La vigilancia debe ser justa y no excesiva. Ir más allá de lo necesario puede ser contraproducente, por lo que es importante restringir el seguimiento al tiempo en que se utilizan las horas sindicales.
- Derechos fundamentales: En el caso de los representantes sindicales, hay que ser especialmente cuidadosos para no vulnerar derechos protegidos, como la libertad sindical.
- Fundamentación legal: La prueba, en este caso el informe del detective, debe cumplir con todos los requisitos legales para ser admitida en un juicio. De lo contrario, todo el esfuerzo y la inversión pueden resultar en vano. Te recomendamos leer nuestro artículo “El valor del informe del detective”, donde explicamos con más detalle cuáles son los requisitos que deben considerarse para que un informe sea aceptado por el juez.
En nuestra agencia siempre insistimos en lo mismo: una investigación bien hecha requiere una planificación cuidadosa y respetar tanto la normativa legal como los derechos del trabajador. A veces, las prisas o la falta de información pueden hacer que un caso se tambalee. Y como hemos visto, eso puede salir muy caro.
Fuente: https://www.iustel.com









